
Tras muchos años trabajando como cocinero, decidió dar un giro a su carrera profesional. En esta entrevista, Sebastiaan comparte su experiencia, los retos a los que se enfrenta en su nueva profesión y lo que más le gusta de trabajar en la carnicería. Desde el aprendizaje de los detalles del oficio hasta el descubrimiento de nuevas técnicas, Sebastiaan nos cuenta cómo ahora expresa su pasión por la comida de otra manera.
De la cocina a la carnicería
Cuando empecé como aprendiz de carnicero en HANOS / Van der Zee Venlo, no sabía muy bien qué esperar. Llevaba muchos años trabajando como cocinero, pero los horarios irregulares y los turnos largos empezaban a pasarme factura. Al ver el anuncio de trabajo de carnicero de HANOS, me interesó de inmediato. Los productos, el ambiente y la calidad del servicio al cliente de HANOS me cautivaron. Me pareció una oportunidad fantástica para dar un nuevo rumbo a mi pasión por la gastronomía. Acabo de empezar y estoy aprendiendo los entresijos del oficio. Cada día descubro nuevas técnicas y perfecciono mis habilidades paso a paso.
Un día en la carnicería
Mi día empieza con un café y una breve reunión con el equipo. Dependiendo del día, reviso los pedidos, repongo el mostrador o atiendo a los clientes. Cada semana nos llega medio cerdo, que deshuesamos por completo; ese es el momento en el que realmente aprendo sobre técnica y precisión. Es maravilloso ver cómo mejoro cada día. Me interesan especialmente el deshuesado y la comprensión de la anatomía animal. Ahora sé exactamente dónde están las mejores partes de la carne y cuál es la mejor forma de prepararlas. Pronto me espera el primer examen: es un paso importante en mi trayectoria formativa.

Retos y orgullo por el propio progreso
Al principio, la atención al cliente supuso todo un reto. Nunca había trabajado en una tienda, y el contacto con los clientes en la cocina era algo poco habitual. Sin embargo, con el tiempo lo superé y ahora todo fluye con naturalidad. Uno de los momentos más bonitos fue cuando ayudé al chef a elegir el trozo de carne perfecto para un steak tartar. Le aconsejé que eligiera un solomillo en forma de diamante y, más tarde, volvió para darme las gracias, ¡lo cual me llenó de satisfacción!
Un equipo fuerte y un buen ambiente de trabajo
El ambiente de trabajo en HANOS / Van der Zee es estupendo. Al principio me resultaba extraño, porque en la cocina solía ser el mayor, y aquí soy uno de los más jóvenes. Sin embargo, me sentí muy bien acogido. Los carniceros con experiencia comparten gustosamente sus conocimientos y, cuando me encuentro con dificultades, siempre puedo pedir ayuda. Cada uno tiene su propio estilo de trabajo, pero al final, juntos garantizamos una alta calidad en el trabajo.

¿Por qué merece la pena elegir esta profesión?
Esta profesión tiene la particularidad de que todo se aprende sobre la marcha. No se necesita ninguna formación específica, solo motivación para dominar el oficio. Cada día aprendo nuevas técnicas y descubro nuevos productos. Mi objetivo es terminar la formación y seguir trabajando en HANOS durante un tiempo más para seguir mejorando. ¡Aquí hay muchas oportunidades para crecer!
Si tienes dudas sobre si esto es lo tuyo, te digo: simplemente pruébalo. Solo empezarás a saber si te conviene una vez que lo hayas probado. Este oficio ofrece perspectivas de futuro y habilidades prácticas. Me alegro de haber dado este paso y se lo recomiendo a todos aquellos que busquen nuevos retos y oportunidades.
¿Te gustaría, como a mí, dar el paso y aprender un oficio con perspectivas de futuro? ¡Inscríbete y descubre cómo puedes convertirte en carnicero artesano!